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13/06/2005 - Noticias_Generales
Asaja Sevilla avisa de que el consumo patata es de escasa calidad y un 900% más cara
Asaja Sevilla denunció que los consumidores adquieren patata vieja y patata de terceros países de escasa calidad a un precio que supera hasta en un 900 por ciento el que se paga en origen por la patata nueva.
La organización,
en un comunicado, indicó que "la escasa conciencia de calidad con la que
opera un gran número de puntos de venta está cerrando las puertas a la patata
nueva de calidad que se recolecta en estos momentos en Andalucía".
Lamentó que
patata vieja francesa y patata de escasa calidad de terceros países está
copando los puntos de venta y se está vendiendo a los consumidores a un precio
que centuplica el que se paga en origen por la patata nueva.
En la actual
campaña, Andalucía cuenta con 12.637 hectáreas de patata, más de 5.000 sólo
en la provincia de Sevilla.
De la variedad
temprana, que es la que se recolecta ahora, se han sembrado 6.420 hectáreas,
4.500 en Sevilla.
Los productores
de patata de la provincia de Sevilla están vendiendo el producto a ocho
céntimos por kilo, precios tan bajos que no alcanzan a cubrir los costes de
producción, mientras que, en los puntos de venta, y en especial en las grandes
superficies, se mantienen unos "precios abusivos" que varían entre
los 44 y los 91 céntimos por kilo, según variedades, lo que supone un
incremento del precio en destino de casi el 900 por ciento.
Las heladas
sufridas durante los primeros meses del año han retrasado la cosecha de patata
temprana, lo que ha provocado que se solapen las producciones de varias comarcas
productivas, señaló.
Además, precisó
que este solapamiento y la entrada masiva de patata vieja de Francia y patata de
terceros países que no reúne los mínimos requisitos de calidad, ni cumple con
las escrupulosas normas medioambientales, sociales y laborales con que cumple la
patata producida por los agricultores andaluces hunde el precio de la patata en
origen.
"La paradoja
está en que este hundimiento de los precios en origen no se traduce en una
reducción de los precios de venta a los consumidores, que siguen pagando por la
patata a un precio desorbitado", reiteró, tras los que hizo un llamamiento
a todos los consumidores para que sean exigentes y exijan calidad y precio a sus
puntos de compra habituales.
Asaja-Sevilla ha
solicitado una reunión con el Ministerio de Agricultura para exigir un mayor
control en las fronteras, así como que se establezca una efectiva vigilancia de
los niveles de calidad y el cumplimiento de las medidas de seguridad alimentaria
mínimas, tal y como cumplen los productores andaluces de patata. EFEAGRO
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